El 13 de noviembre de 2025, la Sede Central Salesiana conmemoró la cuarta fiesta de san Artémides Zatti, un evento que unió lo espiritual, lo comunitario y lo reflexivo en torno al legado de este “enfermero de los pobres”. La celebración se inauguró en la Basílica del Sagrado Corazón, donde los salesianos coadjutores animaron un rosario mariano, una muestra del fervor y la devoción hacia el santo.

La eucaristía solemne, presidida por el Vicario del Rector Mayor, padre Stefano Martoglio, contó con la participación de numerosos hermanos de la Universidad Pontificia Salesiana y de diversas comunidades salesianas. Durante la homilía, el padre Martoglio resaltó a Zatti como modelo de santidad, invitando a los asistentes a reflexionar sobre su propia respuesta al amor de Dios, recordándoles que “¿por qué no yo, como él?”. La sabiduría y la capacidad de Zatti para ver lo invisible fueron enfatizadas como rasgos clave de su vida y vocación.
“San Artémides Zatti nos recuerda que el Señor nos salva, ¡pero también nos sana!” expresó el Vicario, subrayando la importancia de una santidad que cuida al ser humano integralmente. Este enfoque centrado en la sanación y el cuidado refleja el espíritu de Don Bosco, quien fomentó el amor y la atención hacia los más necesitados.
Posteriormente, la celebración incluyó una reflexión coordinada por el salesiano coadjutor Paolo Vaschetto, donde se profundizó en la figura de Zatti y su impacto en la Iglesia y la Familia Salesiana. El padre Samuel Amaglo destacó la faceta misionera de Zatti, mientras que la hermana Francesca Caggiano trazó paralelismos interesantes entre Zatti y la nueva santa, María Troncatti. La velada concluyó con un convivio, fortaleciendo los lazos de comunión entre los presentes y celebrando la herencia espiritual que ambos santos han dejado a la Familia Salesiana.
(Fuentes: ANS)



