El Regional de Interamérica se reunió con los grupos de la Familia Salesiana de México Sur Imprimir
Escrito por En Familia MEM   
Miércoles, 14 de Abril de 2021 06:37

Se realizó la reunión de la Familia Salesiana de México-SUR con el Consejero Regional de Interamérica, el P. Hugo Orozco Sánchez, en el contexto de su visita Extraordinaria a la Provincia Salesiana de Nuestra Señora de Guadalupe, se trató de un espacio fraterno donde el entrevistado por el equipo de comunicación y formación de los Exalumnos de Don Bosco de México Sur, apoyando el trabajo de los delegados de Familia de Salesiana de México Sur de MEM y de MME.

El Padre Orozco, se centró en presentar la persona del Padre Pablo Albera, aquel jovencito presente en la famosa fotografía donde Don Bosco confiesa a sus chicos (1861), con su cabeza reclinada en la frente de padre y maestro de la juventud, un chico más bien tímido, pero dedicado, a quien su predecesor como a otros de sus muchachos más comprometidos, le auguró su trabajo como animador y futuro referente de la aún recientemente fundada congregación de los Salesianos.

 

Así y en una narrativa cercana y franca, detalló las virtudes, límites, logros, retos, inseguridades, certezas, emprendimientos que distinguieron a un fiel sacerdote y religioso a quién por su bajita estatura, pero su gran fidelidad, entereza, amabilidad, fraternal apertura le llegaron a llamar- según relató el Consejero Regional de Interamérica- el ‘Le Petit Don Bosco’, esto entre muchos rasgos ricos e iluminadores por los que la Congregación ha dedicado este años a Don Albera.

 

El Padre Orozco respondió a varias preguntas realizadas por algunos participantes al encuentro, invitando –a modo de síntesis- a responder incluso a los ‘infiltrados’ en la Iglesia con el testimonio, con el bien, con el testimonio, la paciencia, la amabilidad, la paciencia, como lo haría Cristo y Don Bosco, ante las propuestas sociales, políticas, económicas que son contrarias al bien común, a los derechos humanos, a la justicia y la paz, invitó a comprometerse, por ejemplo a exalumnos en los proyectos políticos en vista al mejoramiento del país, a influir positivamente en el ámbito público, a los miembros de los otros grupos, a seguir trabajando en pro del bien de todos, en especial de los jóvenes.

Destacó que muchas veces hay quienes se sienten llamados, impulsados, atraídos a hacer el bien a los jóvenes, a quienes responden sien los primero en propiciar el encuentro, con una sonrisa, con un apoyo, con ayuda, con empatía, se les nota el carisma al que fueron llamados a participar… y subrayó que incluso una persona, pudiera ser, que si bien hubiese hecho promesa, su consagración etc. pero que no vive esta alegría, sencilla y humilde del servicio… seguramente en su interior, incluso externamente, no es un verdadero salesiano, pues estaría ahí por el puesto, por el control… por intereses extraños y egoístas, no importando el título no era salesiano… invitó a todos a ser auténticos, a vivir la alegría del Resucitado, de modo que su fe se note en su vida, a hacer de su vida un compromiso, un proyecto de vida, y una vida coherente con el carisma que se le ha invitado, el de Don Bosco como Don Albera.

Pidió a los laicos, no esperar mucho, sino a actuar, y no imitar en todo de los salesianos religiosos, ‘somos humanos’ con sus errores, destacó el hecho de que tienen límites, y destacó que muchas veces con el ejemplo de buenos laicos, con su oración, se apoya a levantar el espíritu de los salesianos sacerdotes y religioso. Pidió renovar, intensificar, innovar en hacer el bien.

Invitó además a no tener miedo respecto de las dudas y planteamientos de los jóvenes de hoy, exhortó mantener el acompañamiento de los chicos y chicas que se forman en las casas salesianas basándose especialmente en los Evangelios, en Jesús dando testimonio, a empeñarse en seguirles, apoyarles incluso si esto implica años de trabajo…’yo he seguido acompañando, hasta por 18 años… y aún sigo en eso’ comentó.

Destacó que se debe combatir, atajar de frente a la murmuración, ‘no debemos permitir que en Familia se hable mal uno de otros’, destacó que si bien es necesario ser amables entre todos, no por eso y po muchas razones que pudiera dar o tener el hermano o hermana abrir paso a la crítica destructiva, por auténticos y razonables que fueran los argumentos, llamó no dejar que la murmuración domine.

Expresó que ve mucho trabajo y esperanza en todo lo que se hace en las inspectorías y obras de México Sur. A cada grupo de Familia Salesiana dirigió unas ‘palabras al oído, y señaló en que se congratulaba por el empeño que se da desde cada ámbito carismático, resaltó brevemente y fraternalmente  algunos detalles que se deben considerar para crecer mejor. Además participaron   miembros de la FS de MEG, Ecuador,  Guatemala, Bolivia, El Salvador, Haití y Canadá.

Concluido el encuentro el padre Orozco presidió la misa en las vísperas de la Fiesta de la Divina Misericordia.


AdmirorGallery 3.0, author/s Vasiljevski & Kekeljevic.
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