El Vaticano dio a conocer una entrevista que concedió a la reportera Marie Duhamel de Vatican News , la Superior General Emérita del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, la Reverenda Madre Yvonne Reungoat, ella fue una de las tres mujeres que trabajaron en el Dicasterio para los Obispos, creado por el finado Pontífice Francisco en 2022, donde colaboró muy de cerca con el entonces Cardenal Robert Francis Pevost, de quien destacó “Me impresionó su sentido de la escucha y su serenidad en la toma de decisiones” (Fuente: Vatican News )

Sor Yvonne no pudo estar entre presente el 8 de mayo en la Plaza de San Pedro en la ceremonia que dio a conocer, al Cardenal Prevost como el elegido para suceder a San Pedro en el cargo de Romano Pontífice, ella destacó que ante la muchedumbre congregada en la Plaza –poco más de 100 mil personas- se quedó a unos metros de la columnata .
Se enteró a través de su teléfono móvil del nombre del 267º Papa y pudo saber que se trataba del que fuera el Cardenal Prefecto del Dicasterio para los Obispos, donde ella colaboraba, oficina creada por el Papa Francisco en julio de 2022.
La Religiosa Salesiana comentó “Circulaban varios nombres, pero yo había pensado en el cardenal Prevost. Me impresionó mucho esta elección”, se subraya en la entrevista que esto lo decía con gran alegría, misma que experimentó al observar a su antiguo Prefecto aparecer en la Logia de las Bendiciones de San Pedro, con el nombre de León XIV.
A continuación la entrevista a la Madre Reungoat donde habló del Papa León XIV
“Sor Yvonne, ¿qué sintió cuando apareció el rostro del Papa electo?
Una inmensa alegría. Le conozco un poco; hemos trabajado juntos en los últimos años, cuando era prefecto del Dicasterio para los Obispos. No era un desconocido para mí. Luego una gran alegría porque sentí cómo el Espíritu Santo es fiel y guía a su Iglesia. Me dio mucha confianza y esperanza para el futuro. La emoción fue realmente muy fuerte.
Usted entró en el Dicasterio para los Obispos unos meses antes del nombramiento del cardenal Prevost como Prefecto a instancias del Papa Francisco. ¿Cuáles son para usted los puntos de contacto?
Veo varios elementos: el hecho de haber sido misionero y su atención a los pobres, a la ecología, a los migrantes, que ya había podido demostrar de manera muy concreta. Además, es un hombre espiritual. También me parece que el Papa Francisco lo conocía de su época en América Latina.
¿Cómo ha tratado, como prefecto, de definir el rostro de la Iglesia universal en los dos últimos años, empezando por la labor de ayudar al Santo Padre a elegir a los futuros obispos?
Como Prefecto del Dicasterio, Prevost ha demostrado sencillez y apertura. Se ha preocupado mucho de que el perfil de los candidatos al nombramiento de obispos se correspondiera con la línea del Papa Francisco, para que en sus diócesis adoptaran una línea evangélica de la que es portador el propio Pontífice. Por ejemplo, el hecho de que fueran verdaderos pastores para el pueblo, capaces de vivir en proximidad con los sacerdotes y también con la gente, por tanto una buena calidad relacional, pero también una buena capacidad de discernimiento, apertura, en particular hacia el diálogo ecuménico e interreligioso, y capacidad de decisión y de orientación. Estas consideraciones sobre los candidatos a presentar se han tenido muy presentes en el discernimiento de los nuevos obispos, teniendo en cuenta la realidad de cada diócesis y los retos que cada una afronta. El cardenal Prevost, ahora Papa León XIV, vivió todo esto con una capacidad de escucha y de profundización en las realidades para comprender y aclarar lo que había que aclarar, por ejemplo los riesgos que podían surgir en relación con ciertas cuestiones de abusos o de moralidad. He visto una profunda delicadeza, pero también sentido de la responsabilidad al tratar estas realidades.
Entre los aspectos que están en el corazón del nuevo Papa está también la Iglesia sinodal...
Es importante que el fruto del Sínodo pueda realmente germinar, desarrollarse y vivirse en la Iglesia. Y el Papa León, que también participó directamente en las dos asambleas sinodales, estaba convencido desde su primer saludo de la importancia de este camino de renovación para la Iglesia.
Usted que trabajó con el actual Pontífice en el Dicasterio para los Obispos, ¿qué puede decir del papel de la mujer en la Iglesia dirigida por León XIV?
Yo viví personalmente la llegada, por primera vez, de tres mujeres al Dicasterio para los Obispos. Él era miembro. Luego, cuando se convirtió en prefecto, pude experimentar muy concretamente, por su parte, una acogida, una colaboración, una confianza, una consideración de la responsabilidad de las mujeres en la Iglesia en lo que pueden aportar. Pero quisiera hablar también de su compromiso por la paz, que es ciertamente un compromiso importante. En estos días me ha llamado la atención cómo el mundo ha seguido a la Iglesia, por un lado compartiendo el dolor por el fallecimiento del Papa Francisco y rezando durante su enfermedad, pero también esperando al nuevo Papa, dándole la bienvenida. Esto demuestra que el mundo tiene expectativas respecto a la Iglesia. Por supuesto, León XIV no está solo, es el pastor que dirige y detrás de él, y con él, toda la Iglesia debe sentir esta responsabilidad” Concluyó la Madre General Emérita de las FMA.



