El 26 de marzo, tras su profesión de fe y su adhesión al CG29 el Rector Mayor celebró y presidió su primera Misa como 10º Sucesor de Don Bosco en la en la Basílica de María Auxiliadora en Valdocco, Turín, en su homilía, subrayó el profundo significado de la Eucaristía, describiéndola como la mayor expresión del amor de Dios. Invitó a la asamblea a vivir la celebración como un momento de agradecimiento, recordando la belleza y la importancia de este evento para la Congregación.

Las lecturas del día narraban el camino del Pueblo de Dios hacia algo mejor y el Rector Mayor destacó: "El Señor nos invita a escuchar, a seguir y a elegir libremente, no por miedo o por obligación, sino por un deseo auténtico y profundo de caminar con Él", también Subrayó la importancia de la libertad personal y la responsabilidad al responder al llamado de Dios.

Enfatizó que "La escucha de la Palabra de Dios, nos hace testigos auténticos, capaces de vivir y comunicar el Evangelio en todos los aspectos de la vida."

A los educadores y pastores presentes les exhortó valorar su capacidad de escucha y testimonio: "Nuestra tarea no es solo enseñar,"sino inspirar a través de nuestra vida. Nuestro testimonio debe ir más allá de las palabras, comunicando signos concretos de inteligencia, profecía y amor que hablen al corazón de los jóvenes."

Hizo referencia a Don Bosco como ejemplo de Caridad Pastoral cuya acción llevó ceración de la Familia Salesiana y aclaró que "El proyecto de Don Bosco no era propagandista, sino evangélico, y por eso era creíble." Aseveró que Don Bosco fue capaz de crear convergencias entre creyentes, no creyentes y personas de otras religiones, con el objetivo de beneficiar a los jóvenes.

El Rector Mayor llamó a la Familia Salesiana a seguir el ejemplo de Don Bosco, a vivir su vocación con el mismo espíritu de caridad pastoral, sabiduría y profesionalismo. Reveló el riesgo de la pérdida de sentido y autenticidad en la misión salesiana, motivados por la pérdida de memoria y la superficialidad, para evitar esto , aún en los momentos más difíciles, dijo que era necesario mantener la memoria del Amor de Dios.

Para esto destacó la necesidad de cumplir el mandato del amor y de la ley de Dios apoyados en Jesús quien es camino verdad y vida, viviendo una adhesión madura, alegre y consciente a la ley del amor, corazón de la misión salesiana y esencia a través del Sistema preventivo de Don Bosco, el cual –afirmó- , no sólo es técnica, ni método, es espiritualidad inspirada en el Evangelio, preponderó es “nuestro Evangelio” que transformar vidas a través de la fe, razón y amor para guiar a los jóvenes hacia una vida llena de sentido y propósito.

Recalcó: "nos invita a mirar hacia adelante con esperanza y amor, ayudando a los jóvenes a descubrir su potencial y su camino en la vida" mirando al Futuro con Responsabilidad y Gratitud

A la vez dio gracias por el camino que le llevó a ese momento "Veo esto como un don y una responsabilidad... Es un llamado a acompañar a los jóvenes y a la Familia Salesiana en este viaje hacia la Tierra Prometida, guiados por el amor de Cristo" invitó a renovar el compromiso con la misión salesiana, viviéndola con fe, esperanza y amor: ‘Con Jesús, en Jesús y a través de Jesús’, podemos continuar caminando juntos en este hermoso camino" , concluyó.